La montaña visible

Hoy es un día de clima y luz cambiante y sucesos atípicos.
Hace unos meses atrás publiqué este post sobre la montaña "invisible" que a veces veo desde la ventana de la oficina. Hoy apareció así, como una imagen en miniatura y borrosa del monte Fuji.




Parece que la nieve que generalmente cae en la zona de Connemara llegó temprano este año, y justo a tiempo para dejarme ver algo. Como a todo argentino de las pampas y otras areas sub-tropicales (?) siento atracción por la nieve, sea la cantidad que sea y sin importar lo ridículo que queda siempre iré a plantar mis patas o empezar una guerra de bolas de nieve. Será por la nieve del 73.

Todo es atípico hoy ciertamente, hasta nos quedamos sin té en la cantina de la empresa! Es un hecho catastrófrico aunque no lo parezca, yo creo que se deben tomar unas 300 tazas de té por día y hasta me quedo corto.
Enseguida se organizó una partida de caza y apareció un cargamento de la preciada hierba. Por un momento pensé que se iban a tirar como lemmings por una de las ventanas.

Otros viajeros ya lo habrán notado pero estas gentes (y sus primos británicos) acompañan todo tipo de comida y de momento con té, es realmente algo adorable. El té rellena todos los huecos y momentos, tiempos muertos y de disfrute. Va más allá del ritual o de una moda, es una forma más de comunicación y acercamiento, como el mate pero sin chupar del mismo fierrito que tanto molesta a los bárbaros y otros pueblos incivilizaos.
Siempre trato de aceptar una invitación o de elogiar esta costumbre porque es simple, sencilla y hasta humilde y en ese momento creo que una barrera se levanta, o se baja, según se vea, para dejar pasar el tren del entendimiento.
Un minuto nomás.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabés, hace dos millones de años, más o menos, que no tomo mate. Y yo creía que no me gustaba el té hasta que probé el Irish breakfast cortado con un poquito de leche y el Ahmad (ceylon) para tomar solo. Café con leche a la mañana, te verde liviano y sin azúcar todo el día, Irish breakfast cortado después de cenar. Y, sí, soy una hereje total. Ya sé.

(El enlace a la montaña invisible no funca.)

Luciano dijo...

No, hereje, no, pero no hay como un buen mate! :)
Yo aca descubri el Earl Grey, muy bueno. Lo tomo con el meñique levantado, porque soy fino.
Ya arregle el link, muchas gracias.

Galo dijo...

En Rusia es igual, la apoteosis (?) del te. Desayuno, almuerzo y cena acompañado de el deben ser.
Y en el trabajo todos con su taza de te, menos yo. Que mateo, ofrezco y nadie quiero compartir bombilla.
Por fin se ve esa montaña, habias perdido credibilidad antes...

Dosto dijo...

Y si Luciano, si toma el te, debe tomarlo con meñique levantao, pero mire que acá los criollos tomadores de mate, tambien hemos pasado por el chupa y pase de té, tomado en un gran jarrito, con bombilla y todo.
Por lo demas, yo como descendiente de irlandeses se lo que significa la ceremonia del té, que hemos mantenido en la familia. Besotes.

venusina dijo...

Luciano, me acordé de vos porque ví la noticia de del granizo que cayó en rosario. Todos acá tomando el té con el meñique levantado y yo vengo con esta noticia! Me dieron ganas de té, me voy.
Besos

La Maga dijo...

No podrìa vivir sin mi mate, y lo lindo del ritual es compartirlo...pero en otros lados esa comunicaciòn se reemplaza por el tè, cafe, sake, cerveza u otra bebida que caliente el espiritu...por acà llueve hace dos dias ojala salga nuevamente el sol...

saludos

Flor dijo...

Linda imagen. Que belleza de lugar!.
La nieve es preciosa, yo la conocí hace poco y me encantó y eso que no era nieve nieve. Era como agua-nieve.

Que horror el té!! Perdón pero no me gusta para nada. A mí déjame con mi mate... si me falta me muero.

Yo aca probé el Virgin Islands (?) jaja

Saludos para el Gato Félix

pretexto dijo...

Qué bueno poder tener en el trabajo un tiempo y un espacio desde donde poder ver semejante paisaje con una taza de té, café o mate en la mano. Yo me tengo que tomar mi café en la mesa de trabajo con el telefono pegado a la oreja y mi jefe incordiando, hasta el punto de que casi siempre me lo tomo frío.
Un fuerte abrazo.

amelche dijo...

¿Cómo pudo acabarse el té? Están perdiendo facultades, con lo previsores que son con las reservas de té... Normal que se fueran corriendo a comprar, ¡menuda tragedia! :-) A mí el té me gusta con leche y diez minutos después de ponerlo, porque si no, me quemo la lengua, el paladar, el esófago y hasta el estómago. Que lo ponen ardiendo y se lo beben demasiado rápido para mí, que soy mediterránea de clima cálido y aquí estamos más acostumbrados a bebidas frías que calientes.

Luciano dijo...

Uh, cuantos mensajes che, gracias.
La verdad que yo me quejo, pero de lleno. La vista, cuando no llueve, es excelente.
Y mi jefe me incordia, pero es buen tipo.

Galo: tambien en Rusia??? tire unos datos por favor. Ahora se ve la montaña?

Dosto: mate de te? Por lo menos la ceremonia no es a la japonesa, que es para gente sensible,no como uno :)

Venusina: viste lo del granizo, increible, hasta que no vi las fotos no lo crei.

La maga: yo tampoco dejo el mate, pero a veces el te viene bien. Es como lo de la pausa de los 5 minutos, a veces es mas solitario y reflexivo, con el mate uno quiere tener alguien al lado.

Flor: Ni idea sobre el te Virgin Islands...el Earl Grey es te con bergamota. Si, aunque no me crea y se toma con el meñique levantado y monóculo.
Hay que ser fino.
Saludos del Gato Felix.

Pretexto: Creo que mas o menos te conteste pro ahi arriba. A veces hay que esperar, en mi anterior trabajo no tenia ventanas, era un desastre. Cuando habia sol le decia a mi jefe aleman: Can we go out to play? Y me decia: Si pudiera saldria yo a jugar tambien. Lo que es la vida de oficina.


Amelche: Realmente no se como se les pudo pasar. Encima me di cuenta yo asi que cuando lo anuncie pude ver las caras de horror y espanto, incredulidad inaudita y profunda. :) Que exagerado que soy.
Te helado para vos entonces.
O un buen tereré.

Díaz San Miguel dijo...

¿Cómo he llegado a tu blog? No lo sé, pero me ha recordadp cuanto echo de menos muchas cosas de Irlanda: la Montaña cambiante que cada mañana parecía otra en el pequeño Sligo, los Cliffs de las Islas Arán, las pintas.
Tengo, reciente, en mi blog un breve escrito entorno a aquellos tiempos. Te invito a que le heches un vistazo.
Saludos