Esto.


Si la trama Argentina fuera el de una novela mal escrita, o una policial donde un felino con poderes investiga la mansión de la colina, uno sabría en qué lugar ponerse. Se simplificarían las posiciones, los motivos, los personajes serían sólidos, honestos en las expresiones de sus naturalezas, se harían odiar y vivirían con las consecuencias, habría héroes de mármol y villanos de piedra; a mitad de camino se divisaría un posible final y nos llegaría al pecho el ansía de terminar, de pasar las hojas lo más rápido posible.
Si fuera una novela un poco más ambiciosa y compleja caeriamos en una serie continua de engaños, no sabríamos en quién confiar, cual es la verdadera motivación, la intención primera de cada personaje, lo transparente sería entonces una artimaña para relajar al contendiente, tranquilizarlo en la seguridad de su convicción; lo oscuro sería una impostura para protegerse alejando a los más incautos o incluso para autoflagelarse generando una esfera de miedo y sombras, un castigo desmedido impulsado por el amor a los demás que deben ser rechazados de las propias monstruosidades.
El final sería esperado, sencillo, amargo, abierto, repleto de preguntas , como un cruce de avenidas después de la madrugada, apenas enfriándose de la memoria de todo el tráfico pero con la promesa de un día ocupado con remordimientos.

La novela Argentina permite simplificarla y ajustar su intensidad de acuerdo a la capacidad del lector, esa es la más acabada de las artes, hacer una obra fluida y mutante que, como esas pinturas barrocas de santos torturados, persigue a la víctima curiosa en la penumbra de las galerías.
Pero siempre al final se profanarán todas las tumbas.

3 comentarios:

Tamara dijo...

Nunca es fácil tomar una posición... pero es necesario, por eso estamos como estamos, por tibios...

Malen dijo...

Me quedé sin palabras, un poco dolorida nomas. Pero supongo que no hay otra manera, de leer la novela y que nos afecte, no? Pero supongo que las tumbas se profanan en todos lados, es una necesidad de la historia para entender qué paso. Un beso

Luna dijo...

Muy buen análisis.
Para mí es como el cuento de la buena pipa

Besos