Fiesta de Navidad


Hoy es la fiesta de navidad de la empresa y decidí ir para reducir mi nivel de ogritud un poco pero no mucho.
Así que me he puesto mis mejores galas, el uniforme de la Empresa De Transporte Las Delicias (sin el logo), una corbata vieja que está toda descocida por dentro pero como la mantengo firme con el sujetacorbatas, que no es más que la tapita de una lapicera 303, no se nota.
Los calzoncillos por suerte no se ven porque ya casi que el elástico no da para más (no tiene agarre) y digamos que los fundillos nunca fueron mi fuerte.
Me descosí y corrí más para afuera el botón para abarcar los dos números que me creció la panza gracias a la bonanza capitalista. Los zapatos son, claro, dos botines Lingotti con los tapones limados y pintados con aerosol para que les dure el brillo y como se escucha el claqueteo al caminar mejor entro cuando haya arrancada la música, no es cuestión.
Me pinté un reloj con fibrón indeleble, pero las agujas con fibras Sylvapen y la hebilla de plastilina para darle más relieve al ingenio y ya que estaba me pinté unas medias con rombos, de esas que siempre quise tener, digamos que de marca Ciudadela que creo que son las más mejor, por suerte la mugre de los tobilllos ayuda.
El saco, claro, tiene el escudo de NOB que es en realidad el de Colón dado vuelta, pero no creo que sean tan puristas.
La mujer, me olvidaba de la compañera, le puse dos chicles Adams para taparle la ventana de adelante y tiene terminantemente prohibido decir que fuimos en colectivo con el pase de la nena, ya la instruí en las artes de la conversación social, qué temas evitar como la vuelta de Perón y la de Obligado, que no hable mal del maldito invasor, y como vestido una cortina transparente con las argollas para que ande sugiriendo qué bien que elijo yo. Vamos a ver como se comporta, antes de emitir opinión que me mire de costado y le hago la señal del dos. Que no chupetee los fideos, que no rasquetee el fondo con la cuchara, que no le saque la miga a los miñones, en fin, que se comporte como en un cumpleaños de 15.
Creo que estamos bien, pelusa en el ombligo no tengo, estuve leyendo el Kapeluz para estar al tanto de los últimos temas geopolíticos pero quedé en lo de la invasión Hitita así que algo voy a tener que extrapolar, y encima me lavé los dientes con agua oxigenada y 7-Up que tiene bicarbonato de sodio, asi que ahora me río que parezco Mister Ed paladeando un jabón.
No soy hombre de armas llevar, pero por las dudas me calzé una cuchilla por facón, un piñón de bicicleta en el bolsillo como estrella ninja si se da la ocasión y me blindé la pechera con dos diarios superpuestos, me van a entrar a mi si son guapos.
Listo entonces, corta la luz nomás, apagá el Bram-Metal que hoy nos vamos de joda. A brillar mi amor.

4 comentarios:

Cieguilla dijo...

Trate de imaginar a medida que leia... una pinturita!! Que se diviertan!

Besos xx

Bea dijo...

Sublime. Evitame el mondadientes y menos si es el que viene con los canape o el que mantiene unido los fosforito o locatelli como llaman algunas casas de lunch. Fotos por favor!

Marian dijo...

Medias ciudadela ajajajaaaaaaaaaaaa pero que lindo carajo. Decile a la china que no se saque con los dedos lo que le queda entre los dientes. Escarbar no queda muy fino.

Ni buena ni mala... dijo...

usare el agua oxigenada con 7 up cuando me quede sin pasta dental. Que espuma debe hacer, por dio !!!