Una vez fuí a la ferretería, me acodé sobre el mostrador y le dije al
tipo, deme un cuerito pero de gamuza, que en casa somos finos.
Una vez fuí a una panadería con facturas de otra panadería y le dije al
tipo, quiero unas igualitas o mejores que estas. Estamos?
Una vez salí a tocar timbre y a quedarme asi cuando salía la gente les decía, yo lo ví, se fué por allá.
Una vez me levanté temprano y le fuí pisando la manguera a todos los porteros mientras les buscaba conversación sobre el tiempo y la presión de agua.
Una vez fuí a la heladería y cuando me preguntaron si el vasito de
plástico o pasta me quedé pensando hasta que se armó cola.
De pasta.
Una vez fuí al cine Gran Fisherton a ver Operación Dragón y cuando salí les grité a todos los que entraban a
la otra función "Bruce Lee al final se muere!".
Que es verdad, pero el dragón se recupera.
Una vez fuí en colectivo y se cayó una vieja y le armamos quilombo al
chauffer y nos llevó a comer helado por el río con la ventanilla abierta y no lo denunciamos. Pero la señora necesitó otra cadera.
Una vez fui a la cola de un banco y armamos quilombo con los jubilados y
cuando salió el gerente me dí cuenta de que no era el banco ese. Pero no pude abandonar a mis camaradas.
Una vez fuí a la bicicletería y le pedí al tipo "deme un puñadito de esos condones chiquitos que usan ustedes" mientras le guiñaba el ojo.
Una vez me subí todo agitado a un taxi y le pedí al taxista que siguiera a un cortejo fúnebre y cuando llegamos al cementerio le dije "ah, listo, hasta acá venían, volvamos entonces".
Una vez fuí a un bar y le pedí al mozo "un vaso de Chuker, sabe qué pasa que soy diabetico". Y me lo trajo.
Carísimo e intomable.






