Tetic,tetic,tetic, tetíquete, tíquete, tac.

1) Me compré un reloj de pulsera como los de antaño, nada fastuoso, nada heredable a los hijos en esa ceremonia de la muda testosterona, caja de fierro negro, tres agujas, números, correa y ruidito. Creo que la principal razón era no tener que estar tanteando el celular (móvil) todo el tiempo.
El ruido de un reloj, un tic breve que pude escuchar en el silencio de la siesta que me sujetó del oído y no  me soltó por un buen rato. Como un corazón delator clamando, te acordás hermano, qué tiempos aquellos antes de la malla de titanio? Es más, lo escucho ahora sobre el ruido del ventilador de la laptop, del disco rígido externo, del viento, de mi respiración, de mi voz interna.
Yo, el que menos me merezco los relojes porque no sé cuidar el tiempo.
Y Cortázar y sus instrucciones.

2) La guitarra en construcción ahi está. Me puse a laquear el diapasón de arce americano, pálido como pata e rubio. Así que decidi teñirlo y quedó horrible, tuve entonces que lijarlo. Quedó peor, se me fué la mano, lo volví a teñir, quedó regular, lo arreglé, se me manchó, lo corregí, le puse durante una semana casi todas las noches capas de laca poliuretánica transparente rebajada en trementina en proporción 50/50. Como usé una camiseta vieja me quedaron algunas pelusas que tengo que lijar un dia de estos, pero me da miedo pasarme de rosca y tener que tirar todo a la miércoles.
Pensar que a los 12 años tuve carpintería en el Politécnico y pude terminar una escuadra, una regla T y un taburete.

3) Otra cuestión es la soldadura de la electrónica con estaño. Tiene su truco, no es tan fácil, tuve que deshacer todo y no tuve tiempo de empezar de nuevo todavía. Allá vamos, me miré un curso de soldadura en Youtube. Milagros de la era moderna donde uno se puede educar gratis y al instante.

4) Dós árboles son los mejores testigos de la llegada del invierno, el arce y el manzano. Al menos contrastan con los cielos grises, tanto rojo y ocre y brillo empelusado.

5) Adieu.


El fin de un blog y algo de etc.

1) Es así, da cosa ver un blog muerto en el que el autor sigue insuflando poco aire muy de vez en cuando; para cuando llegan los paramédicos no hay nada que hacer.
Asi que pregunto, mato y este y arranco con otro para renovar el ímpetu o no?

2) Me faltaba anunciar por este medio que se viene el segundo heredero. Hoy le vimos el sagrado sexo al pibe. Ahora a pensar otra vez en nombres y agradecer que pueda usar toda la ropa que dejó el otro.

3) Estoy armando una guitarra electrica con partes nuevas y usadas. Voy a empezar a tomar lecciones también para consolidar todo lo que he aprtendido solo y con lo cual mucho no puedo hacer salvo practicar escalas, armonizar e improvisar mi poca musicalidad. He dicho.
Algo asi quedará:




Coleridge

1) La recurrente mención al efecto de llevarse una flor de un sueño y encontrarla sólidamente real en esta realidad debería tener un nombre propio, tal cual hacen los alemanes para nombrar ciertos estadios impropios del estado simpático humano, por ejemplo esa melancolía del niño los domingos por la tarde cuando hay fútbol, tango y sol. He olvidado el sustantivo en la abstrusa lengua de Godete pero existir, existe.
Podríamos llamarle "condensaflor" o "transusfloramiento". 
El caso es que cuando murió mi abuelo yo estaba acá, lejos. Fuí de los últimos en enterarme y la única llamada que pude hacer fué atendida por un extraño. Es como si yo también hubiera estado muerto y hubiera tenido la ilusión, tal vez dormido, de que llamaba a los vivos y que mi garganta no funcionara cuando intentara hablar.
Eso fué hace años. Esta mañana, en el sueño pre-despertar, que es el mas vívido e irracional y el que mejor recordamos, soñé la muerte de mi abuelo, que yo le hacía RCP y que cuando volvía podía escucharlo una vez más. La luz del atardecer entraba por una ventana de una casa familiarmente desconocida y él tomaba mate con mi madre. El color azul de sus ojos era de una claridad y brillo extraordinarios. Saqué mi camara, hice foco en el ojo más cercano e intenté capturar primero esa relámpago transparente y después las arrugas y ese amago de sonrisa. Se trabó el motor de la cámara, no se movió el lente, había polvo en el mecanismo, no pude hacer foco,se perdió el momento, me puse a limpiar la cámara, alguien criticó mi falta de cuidado para con los instrumentos, el aire se enrareció, se difuminaron los bordes de la escena, humo, pérdida de nitidad, miré su rostro por última vez mientras mi cerebro recobraba conciencia propia y adivinaba el truco del sueño y se fué.
No hay ni una foto en la cámara.

2) Guardamos los rasgos de mucha gente en nuestra cabeza, con mucho detalle. Ojalá se invente la máquina para extraer estas descripciones y hacer modelos 3D.


Tomar café antes de ir a dormir.


Son las cinco de la mañana  y me desperté de pronto completamente lúcido luego de soñar que en medio de un recital de Cerati yo tocaba la guitarra con Sting, Brendan Gleeson tocaba el violín y Sinead O'Connor tocaba la pandereta y cantaba. La letra era algo sobre cual es la medida de la ambición de los hombres y qué es lo que llena la copa y qué es lo que nunca nos satisface y de lo que siempre queremos más y que justamente descubre Sting con dolor, es el dinero el cual a él le sobra y que entiende que pese a eso nunca va a poder acabar con el mal en el mundo. Mamma mia, qué plato.
Me desperté y anoté la melodía y es una porquería al lado de lo que soñé.
Quiero volver al sueño pero no puedo volver a dormirme. O por lo menos ser músico para justificar este desatino.
Y además Brendan Gleeson sí toca el violín, pero esto ya lo sabía:




Spider sense.

Un día hubo sol en este verano.