Uno, dos, tres, probando

Llegó mi nueva cámara. La calidad no me voló los pelos de la nuca pero no está nada mal. Es que la anterior había dejado el listón muy alto y la quiero mucho, así que iba a ser difícil de reemplazar de todos modos. Sin embargo, es un objeto hermoso y delicado y escucho su ronroneo y como un reloj recién regalado me acabo de ofrecer un universo frágil que cuelga de mi mano.
Ese pequeño primitivo animista que llevo dentro.

La foto es de una pintura que hay en nuestro departamento que seguramente pintó la inquilina anterior a quien le gustaba mucho el color rojo al parecer por los objetos que hemos encontrado.
Es imposible no verlo al bajar las escaleras para salir a la calle. En verano no le presto mucha atención, con esa familiar invisibilidad que adoptan los objetos o las personas cotidianas, pero en invierno me detengo por un segundo y con la vista absorvo las ondas de esos soles de artificio, el calor de los rojos y bermejos y si acaso apoyara las manos con descuida podria llegar a quemarlas con la lava de ese mundo. Inframundo de rojos, un verano de mano mediocre.

Rosario (pequeña fantasía infundada)

Vivir en una ciudad es como llegar a una casa de paredes sucias iluminada con tubos fluorescentes adonde un padre ausente atormenta a una madre sorda.
Los hombres que llegaron de las praderas encontraron un techo, ya no miran el cielo y aún cuando llueve todo se inunda con agua sucia adonde ni las ranas cantan. Sólo estaban buscando paredes.
Las manos están ociosas y para moverse de un lado a otro toda distancia es demasiado larga, si llueve se suspende, el pan se compra a otros, todo se vende a terceros, no hay mentes simples sólo un plan artero, las bicicletas sin cromado van a fabricarse bien temprano, de madrugada.
Hasta los niños se combaten como adultos y hablan de irse o de quedarse y ya ni duermen. Pero los jovenes no duermen y los viejos se levantan tan temprano (qué hacen?) y los que guardan viejos vicios se comen sus tomates.
Estábamos incómodos, venimos de la guerra, somos pobres, hay lobos, los días eran cortos, sabemos inventar belleza y nuestras hijas tienen ojos grandes (ya vimos).
De todo menos la noche.


Luciano en su tinta

La simplicidad de la música.


Apuntes salteaditos

Sabía que esto ocurría en Irlanda pero no lo había visto jamás. Hace unas semanas apareció un lago donde antes sólo había campo. Lo veo ahora por la ventana y a veces tiene más o menos agua; depende de las lluvias. Es increíble.

Me debo la foto pero me da verguenza salir al balcón adonde van los fumadores y ponerme a sacar fotos de algo que a los nativos les importa un pito.
A veces un lago desaparece de golpe y queda un cráter pálido.
Ayer empezó el invierno porque hizo menos de 10 grados y esta mañana fue la primera "helada" y tuve que echarle agua tibia al auto; a las 5 de la tarde ya el sol estaba detrás de el Burren, tan al sur que molesta. Empezó de golpe. Antes de ayer era otro mundo y el aire no olía a turba recién quemada.
Eso si, la Navidad hace rato que está en venta toda mezclada con Halloween y la verdad que asusta.
Tengo que ir a ver una película que se llama La cola del Tigre (The Tiger's tail) que se centra en las consecuencias negativas del capitalismo en la nueva y rica Irlanda, auqneu contado a través de una historia de hermanos separados. Hoy escuché al director hablando en la radio en un programa adonde el periodista es muy incisivo al punto que ya molesta, tipo Lanata en sus mejores momentos. Bueno, el tipo decía que el capitalismo es capaz de generar bienestar pero al mismo tiempo desigualdad y frustración. No es algo nuevo, creo que se dice hace rato en Argentina desde los tiempos de la rata, pero escucharlo acá cada vez más es raro. It gives me the creeps. Me se pone la piel de gallina.
Pero así como confío en la infinita bondad y sabiduría de mis compatriotas confío en el profundo sentido común de este pueblo simpático, antiguo, sabio y sufrido.
En todo caso, ya llegará el meteorito que nos borre de la faz de esta tierra.

Ah, Oaxaca.

Actualizado!


He actualizado el blog de "cocina".

Buen provecho.