Llegó mi nueva cámara. La calidad no me voló los pelos de la nuca pero no está nada mal. Es que la anterior había dejado el listón muy alto y la quiero mucho, así que iba a ser difícil de reemplazar de todos modos. Sin embargo, es un objeto hermoso y delicado y escucho su ronroneo y como un reloj recién regalado me acabo de ofrecer un universo frágil que cuelga de mi mano.
Ese pequeño primitivo animista que llevo dentro.
La foto es de una pintura que hay en nuestro departamento que seguramente pintó la inquilina anterior a quien le gustaba mucho el color rojo al parecer por los objetos que hemos encontrado.
Es imposible no verlo al bajar las escaleras para salir a la calle. En verano no le presto mucha atención, con esa familiar invisibilidad que adoptan los objetos o las personas cotidianas, pero en invierno me detengo por un segundo y con la vista absorvo las ondas de esos soles de artificio, el calor de los rojos y bermejos y si acaso apoyara las manos con descuida podria llegar a quemarlas con la lava de ese mundo. Inframundo de rojos, un verano de mano mediocre.
Uno, dos, tres, probando
martes, noviembre 07, 2006 Perpetrado por Luciano a las 11:49 p.m. 13 comentarios
Rosario (pequeña fantasía infundada)
Vivir en una ciudad es como llegar a una casa de paredes sucias iluminada con tubos fluorescentes adonde un padre ausente atormenta a una madre sorda.
Los hombres que llegaron de las praderas encontraron un techo, ya no miran el cielo y aún cuando llueve todo se inunda con agua sucia adonde ni las ranas cantan. Sólo estaban buscando paredes.
Las manos están ociosas y para moverse de un lado a otro toda distancia es demasiado larga, si llueve se suspende, el pan se compra a otros, todo se vende a terceros, no hay mentes simples sólo un plan artero, las bicicletas sin cromado van a fabricarse bien temprano, de madrugada.
Hasta los niños se combaten como adultos y hablan de irse o de quedarse y ya ni duermen. Pero los jovenes no duermen y los viejos se levantan tan temprano (qué hacen?) y los que guardan viejos vicios se comen sus tomates.
Estábamos incómodos, venimos de la guerra, somos pobres, hay lobos, los días eran cortos, sabemos inventar belleza y nuestras hijas tienen ojos grandes (ya vimos).
De todo menos la noche.
domingo, noviembre 05, 2006 Perpetrado por Luciano a las 4:00 p.m. 11 comentarios
Luciano en su tinta
La simplicidad de la música.
viernes, noviembre 03, 2006 Perpetrado por Luciano a las 9:55 p.m. 2 comentarios
Apuntes salteaditos
Sabía que esto ocurría en Irlanda pero no lo había visto jamás. Hace unas semanas apareció un lago donde antes sólo había campo. Lo veo ahora por la ventana y a veces tiene más o menos agua; depende de las lluvias. Es increíble.
Ah, Oaxaca.
jueves, noviembre 02, 2006 Perpetrado por Luciano a las 10:09 p.m. 10 comentarios

